Variedades
Garnacha
- Sus uvas bien cuidadas y elaboradas nos permiten obtener vinos de excelente calidad, con intensos aromas afrutados de frambuesas y sabores cálidos, con un paso en boca suave y aterciopelado. En su crianza muestra buen comportamiento, logrando desarrollar una estructura y complejidad excelente para las grandes añadas.
Tempranillo
- Racimo de tamaño medio, compacto y regular, cuyas uvas tienen la piel media-gruesa y la pulpa blanda, siendo su zumo incoloro, equilibrado en azúcar, color y acidez. Su paladar es franco, aterciopelado cuando envejece. Sus vinos tienen un característico color rubí, muy afrutados, con recuerdos de mora. Muy aptos para la crianza en roble y botella, por su poco nivel oxidativo.
Cabernet Sauvignon
- Variedad considerada muy interesante para la crianza y adaptada muy bien adaptada a la zona. Uvas de color intenso y piel gruesa que producen vinos con intensos colores violáceos y sabrosos, con marcado y típico carácter de pimiento verde, grosella, mina de lápiz y tabaco. Variedad óptima para la crianza, pudiendo formar parte de un coupage para vinos jóvenes.